fbpx

12 aprendizajes de mi travesía emprendedora

A veces, la mayoría, las cosas no salen como espero. Soy rebelde e inconformista, así que mi tendencia es a luchar hasta que consigo lo que quiero. Y como todo, tiene su parte buena y otra parte desadaptativa que consiste en que mi empeño por conseguir el ideal, me impide ver y aceptar la realidad.

A veces, la mayoría, mi tendencia es a meterme en el «modo hacer». Y eso, como todo, tiene su parte buena que me permite alcanzar mis metas, y otra parte no tan buena, que hace que me desconecte de mí.

A veces, la mayoría, me cuesta salirme del bucle para parar y reconectar pero siempre llega un momento en que el malestar es lo suficientemente evidente que no me queda más remedio que atender sus señales.

Esto es lo que me pasó, de nuevo, hace una semanas. Me di cuenta de que no podía seguir huyendo hacia delante y decidí parar para mirar hacia dentro y descubrir de dónde venía la desconexión que encendió la señal de alarma.

 

De ese barbecho (que se noten que mis raíces de la campiña extremeña), he cosechado algunos aprendizajes o descubrimientos que quiero compartir contigo:

 

 1.- El primero es que compartir mi camino nace de una necesidad que he tenido siempre. Si quiero ser honesta, tengo que reconocer que no lo hago para ayudarte, aunque sea una consecuencia. Lo hago porque yo lo necesito y me hace sentir bien. 

 2.- He invertido demasiado en la forma cuando lo más importante es el fondo (y no estaba del todo claro). 

3.- Me he dado cuenta de que no estaba construyendo desde mí, sino que estaba intentando escapar de la lealtad familiar que me llevó a elegir un camino que no era el mío. Pero lo que realmente me movía era demostrar que ahora yo elegía el camino y por lo tanto, la referencia no era mi voz interna, porque seguía siendo, ahora por oposición, esa lealtad. 

4.- Lo que tengo para entregar no ha cambiado, porque mis dones son los que son (me guste o no). Sin embargo, al cambiar desde dónde quiero hacerlo, implica que el cómo cambiará también. 

5.- Necesito el contacto humano y, por mucho que estemos en la era de lo digital, necesito encontrar un equilibrio que no me debilite.

6.- Hay situaciones vitales, que inevitablemente te obligan a mirar hacia dentro. En mi caso fue la maternidad pero no es la única. Mi visión de un mundo mejor entiende que el cambio es siempre individual e interno porque cuando tu cambias, cambia lo de fuera. Nos convertimos en el cambio que queremos ver, sirviendo de ejemplo principalmente a nuestros hijos, pero no sólo. 

7.- Para cubrir una necesidad de la cúspide de la pirámide de Maslow (autorealización) antes tengo que cubrir las básicas de subsistencia y seguridad (económica). Y cuando no es así, inevitablemente, el foco se va a la base y arriba se torna borroso. 

8.- Cuando hay demasiadas opciones abiertas, es fácil perder el foco y que el valor se diluya. 

9.- Intentamos solucionar en el mundo lo que nos pasa a nosotros. Esta frase fue un regalo que me hizo David Testal mientras me ayudaba a alumbrar dónde estaba oscuro.

10.- No tengo nada que enseñar a nadie porque yo también estoy en el camino y sigo aprendiendo cada día. Al compartirlo, acompañando a otras mujeres en el suyo, me estoy viendo a mí y por eso yo también sano con ellas. 

 

Los dos últimos, son los que más me cuesta compartir pero, aún así, ahí van:

 

 11.- He visto que hay cosas que predico porque creía haber incorporado en mi vida, pero realmente no es así o al menos no del todo. Una nueva lección de humildad. 

 12.- Mi niña interior guarda tanto dolor, que aún tiene mucho miedo a mostrarse auténticamente.   

 

No sé si leer mis aprendizajes te ayuda o te sirve de alguna forma. A mí me sirve para darles voz y afianzarlos, para acercarme a ti y recordar que, aunque a veces lo parezca, no caminamos solas.

8 Comments
  • Irene
    Posted at 08:37h, 07 mayo Responder

    Bea, me ha encantado.
    Te felicito por estar siempre buscando y no quedarte parada. Me han servido muchísimo tus palabras y me identifico con ellas.
    Un abrazo enorme,
    Irene

    • bea
      Posted at 10:06h, 07 mayo Responder

      Gracias Irene guapa. Qué bien que te sirva💛.

  • Sara Castaño
    Posted at 16:18h, 07 mayo Responder

    Te mando un abrazo fuerte, Bea. Qué importante y reveladores son los tiempos de barbecho. Sin duda, ese amor puro y esa incondicionalidad de la que justamente nosotras siempre hablamos,deben pasar irremediablemente por la honestidad y la valentía para identificar cuándo hacer un alto en el camino y mostrarnos presentes para con nosotras mismas. Tú ya lo estás haciendo por lo que nos compartes. No me cabe duda que desde ese lugar solo pueden salir cosas maravillosas.

    ¡Ánimo en la travesía, compañera!💜

    • bea
      Posted at 16:24h, 07 mayo Responder

      Ay Sara bonita! Que ilusión leerte por aquí. Muchas gracias por tus palabras y por compartir camino. Te mando otro abrazo de vuelta, hermana.

  • Valentina
    Posted at 16:59h, 07 mayo Responder

    Bea me emociona leerte y me siento muy identificada en algunas de las cosas que cuentas y te agradezco por ser siempre tan sincera e inspiradora. Hacer este camino y obtener sus aprendizajes requiere mirar a nuestra sombra y eso no siempre es fácil. Confiemos en lo que está para nosotras y hagamos nuestra parte. Gracias por compartirte y por ser guía que ilumina el camino.

    • bea
      Posted at 17:07h, 07 mayo Responder

      Jooo Valen, gracias mi amor. Mirar dentro no es fácil pero es tan reconfortante! Me alegra que mi camino te sirva de inspiración. Gracias por caminar a mi lado. Todas somos la misma.

  • Laura
    Posted at 20:50h, 07 mayo Responder

    Hola Bea. Muchas gracias por tu generosidad al compartir tus reflexiones tan íntimas. Es inspirador para las que vamos un poquito por detrás en este camino de redescubrirnos ver que es posible lograr un cambio de rumbo, aunque haya que hacer algún reajuste de vez en cuando. Un abrazo

    • bea
      Posted at 17:41h, 09 mayo Responder

      Gracias por tus palabras Laura, me alegra que las mías te sirvan. En esto pasa lo mismo que nos pasa en nuestra vida, que es un constante perderse para volver a encontrarse. Un abrazo fuerte.

Escribe un comentario

X