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B The Change MOM's Bea Aguirre La maternidad del cambio

Con la perspectiva que tengo ahora, me doy cuenta de que mi por qué siempre ha sido el mismo, y siempre ha estado ahí, pero no lo identifiqué hasta que dejé mi trabajo de toda la vida y tuve que empezar a preguntarme qué quería hacer a partir de ese momento. Siempre he sentido la necesidad de ayudar a los demás y por eso, sin saberlo, de pequeña quería ser monja primero y médico después. Con el tiempo he ido afinando más y entendiendo que lo que quería era ayudar a los...

A veces, la mayoría, las cosas no salen como espero. Soy rebelde e inconformista, así que mi tendencia es a luchar hasta que consigo lo que quiero. Y como todo, tiene su parte buena y otra parte desadaptativa que consiste en que mi empeño por conseguir el ideal, me impide ver y aceptar la realidad. A veces, la mayoría, mi tendencia es a meterme en el "modo hacer". Y eso, como todo, tiene su parte buena que me permite alcanzar mis metas, y otra parte no tan buena, que hace que...

Sé que a veces te sientes pequeña, que te abruma la vida y tanta emoción desbordada que no sabes de dónde viene.   Que buscas la forma de escucharte y de encontrarte entre tanto ruido pero te pierdes en el mismo diálogo de siempre que te dice que no sabes, que no puedes.   Déjame decirte que no es verdad, que esas voces no son ciertas y que eres mucho más de lo que piensas sobre ti.   Yo te veo y sé que eres fuerte y valiente, que ya conoces las respuestas y que todo lo que necesitas y buscas fuera, ya está en ti.   Sólo tienes...

Hace un año  del inicio de la pandemia y parece inevitable hacer balance. La desconexión a la que estamos acostumbradas, puede que nos impida darnos cuenta, pero el cuerpo siente la trascendencia de este aniversario y recuerda todo lo vivido hace un año. El shock, el miedo, la incertidumbre, la sensación de "esto no puede estar pasando" sigue viva en cada célula del cuerpo. Nuestra mente está entrenada para olvidar como mecanismo de protección, pero el cuerpo tiene memoria. Por eso puede que tú también te sientas especialmente revuelta estos...

En todo proceso personal hay momentos clave que suponen un avance importante. Son descubrimientos que nos hacen tomar conciencia de algo que hasta ese momento estaba oculto para nosotros y que nos abre una nueva vía de acceso a nuestra verdad. En mi camino ha habido muchos hitos importantes que han marcado un antes y un después. Tomar conciencia de mis heridas de infancia y hacerme cargo de ellas, ha sido, probablemente, el que más trascendencia ha tenido (y sigue teniendo) en la comprensión de mi misma. A día de hoy...

Son muchos ya los cambios de piel que atesoro a mis espaldas en este camino hacia mi verdad. Muchas falsas identidades de las que tuve que desprenderme cuando dejé de creérmelas. Muchas pérdidas que me obligaron a habitar el vacío y que resultaron no serlo. Muchas las veces que sentí haber perdido el rumbo para volver a encontrarme siempre, un poco más desnuda cada vez. Desnuda de máscaras y etiquetas e incluso de recuerdos. Recuerdos distorsionados que se empeñan en hacerme revivir heridas que aunque ya no sangran me siguen acompañando. Heridas que me recuerdan el dolor, que muestran mi vulnerabilidad y también la luz de todo lo que aprendí atravesándolas. Heridas...

Sé que te esfuerzas por ser la madre que te hubiese gustado tener a ti y por darle a tus hijos lo que tú no tuviste, y no hay nada malo en eso. El problema está en las expectativas tan elevadas que te impones. En no permitirte fallar, tener un mail día, sentirte mal, expresar el enfado y la rabia o reconocer que no puedes más. El problema está en que te sientes culpable cada vez que no llegas a ese ideal que tu misma te has marcado. Porque, al igual...

  Seguramente ya te hayas dado cuenta de que con frecuencia eres tu peor enemigo. Solemos ser terriblemente injustas con nosotras mismas y no tenemos piedad a la hora de juzgarnos. Creemos que tenemos que ser perfectas y buscamos incansablemente nuestra mejor versión desde la creencia (falsa) de que tal y como somos, no es suficiente y que siempre podemos hacerlo mejor. Hemos aprendido a mirarnos desde la exigencia y la culpa y a vincular nuestro valor a los resultados que obtenemos. Todo ello, nos lleva a exigirnos siempre más y...

Soñé con nuevos comienzos, Jugué a imaginar escenarios como cuando de niña dibujaba siluetas caprichosas con las nubes. Reconstruí repetidamente conversaciones a mi antojo. Quise inventarme mil veces, con el anhelo de hallarme en otra realidad, en otro tiempo y en otra piel. Insistí, tropecé, me caí, volviéndome presa del mismo bucle infinito. Hasta que entendí que aquel baile monótono me llevaba exactamente a ninguna parte...

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